
Hola, amigos del
periodismo de investigación y de la
prensa magenta:
Hoy queremos
denunciar a una persona que se dedica a enriquecerse a costa de la
trata de blancas más ruín. Se hace llamar
Jimbo Da Hitman, y es un auténtico ser desalmado.
Jimbo nació en una pequeña localidad llamada
Pescaovejas al norte de
Calatayud.
Como tantos otros
psicópatas, tuvo una infancia traumática llena de desatinos. Con 6 años sus padres le apuntaron al programa "
Menudas estrellas", con
Bertín Osborne. En ese programa, cantaba una canción de
Pimpinela, resultando patético cómo trataba de desdoblarse para imitar a dos cantantes a la vez. El espectáculo fue bochornoso y fue calificado como
grave error por el entonces presidente
Gervasio Pi. Durante años se planteó en el congreso meter al niño de por vida en el trullo, pero no lo hicieron. Por desgracia.
Cuando
Jimbo cumplió los
15 años, ya se veía que no era un tipo normal. Mientras a otros les salían granos, a él le cubría la faz un frondoso
mostacho. Eso le ganó el apelativo de
Carapussy, lo cual le llevó a no pocas reyertas.

Un accidente con su
Espectrum en el que un calambrazo atravesó todo su cuerpo, le llevó a lucir un estupendo
cardado afro, que no tardaría en ser parte de su imagen.
Pequeños trapicheos en los descansos del insituto le reportaban pingües beneficios, lo tenía todo:
Drogas, tabaco, pornografía, fotocopias de bola de drac, alzapies, fajas reductoras, enmiendas a la constitución, apócopes, crías de Koalas Rojos Voladores... quien deseaba algo, sabía que
Jimbo se lo podía conseguir. A un
módico precio, claro.
Entonces lo llamaron a filas. Era un recluta
rebelde, tal y como
comenta su por entonces sargento,
Hernando Dixcontrol:Dejó el servicio militar, quedándole
tres para septiembre, y el lechón contaba ya
21 primaveras. Fue entonces cuando decidió sentar la cabeza y buscar una forma de ganarse la vida como la gente normal. Así, se apuntó al
campeonato mundial de boxeo con animales.
El campeonato mundial de boxeo con animales está hoy día muy desprestigiado, pero entonces quienes lo competían eran loados como
héroes y ganaban ingentes cantidades de dinero, o su equivalente en
alubias. Por desgracia
Jimbo cayó en el primer asalto del primer combate contra un
orangután que, para más inri, se llamaba
Lucius y era cojo. De las dos piernas.

Dicen que fue durante su larga convalecencia por
disfunción erectil, cuando reflexionó sobre lo que generaba dinero en esta sociedad. El
sexo. A partir de entonces, un mundo de posibilidades se le abrió de piernas

a nuestro siniestro amigo.
Proxenetas había muchos, y
Jimbo quería darle un toque especial a su género. Para empezar, sólamente contrataría prostitutas
gangosas o , en su defecto, que supieran imitar al por entonces presidente del barça,
Núñez. La competencia era feroz, y la avaricia de
Jimbo no conocía límites. Puso anuncios en radio y televisión, contrató fulanas de todos los rincones de la península... pero ahí empezó a tornarse
maligno.
Engañaba a las mujeres. En los anuncios, decía que buscaba
percebeiras con experiencia, pero la verdad es que en Barcelona
no había percebes 
en aquel entonces. Las pobres chicas venían dispuestas a lidiar con el
oleaje buscándolos , pero sólamente encontraban una cosa.
Sardinas, atunes y demás peces de mar.
Era entonces cuando
Jimbo les proponía que, ya que eran tan malas percebeiras, que porqué no se metían a
puta. Y, claro,
accedían.
Jimbo es probablemente el proxeneta más temido del universo. En las colonias de
EGB se cuentan historias sobre él... "
y entonces oyó..cloc,cloc,cloc, era Jimbo, que venía a por él..."
El
FBI, la
CÍA, y
OT tienen información clasificada sobre él. Pero no pueden tocarlo, porque tiene inmunidad diplomática tras aquel incidente del
presidente con un
cacharro metálico en el culo.
Diox nos coja confesados.